Las maneras para atraer autóctonos

 

cc

 

Alegra comprobar que hay negocios que se abren y son realmente usados por los nativos. No tiene todo que ser para el foráneo que viene de turismo.
Come Canalla está en fase crecimiento. Sus platillos, su filosofía de hacer un tapeo universal repartiendo sus propuestas, lo convierten en un espacio que sabe adaptarse a las nuevas necesidades y tendencias de quien quiere ir al restaurante no para comer , sino para degustar y disfrutar.
Carta inteligente de vinos, que recorre amplios parámetros para que cada uno beba lo que el bolsillo le aconseja. Quizá se echa de menos vinos que hablen de kilómetro cero, de biodinámica, de naturaleza, o que miraran a ese prodigio que el cercano Rousillon y Languedoc francés.
Carta de propuestas con peso para las ostras, aunque con algunos efectos un poco anticuados, como ese cava sólido de Torrelló que idearon los Roca hace años. En este caso son ostrones del Delta del Ebro.
Los bocaditos, desde baos a croquetas, pasando por buñuelos o tartares hablan de una carta que iguala centenares de cartas que encontramos en esos locales que quieren estar a la moda. Es cierto que lo resuelven todo bien. Menos ese canelón que anuncian con bechamel de trufa cuando en realidad no es más que una bechamel aliñada con aceite químico con sabor de trufa. Una pena. La confianza que tanto se han ganado en las primeras propuestas., queda muy rebajada con un aceite que es peligroso para la salud, por mucho que se use en las nuevas hornadas de cocineros que juegan al quiero y no puedo. ¿No sería más sensato tratar de ofrecer productos de cercanía, en una posición geográfica como Andorra?
Si en cocinas con tan buena mano miran más la lejanía que la cercanía no le están haciendo un favor al entorno, a los productos y productores que tratan de hacer que la tierra hable con verdad.
Deficiente el tartar de atún. Mejor buscar un gran producto. Y si no se tiene, no se encuentra, buscar propuestas más humildes y dejar las modas para quien pueda ofrecerlas en perfectas circunstancias.
Servicio muy amable, entregado, dialogador, que sabe lo que se lleva entre manos y elige bien las propuestas de un Vermut tan sabroso como es el Fernando de Castilla.
El comensal puede salir por un precio muy adecuado.
Interesante propuesta que habrá que seguir de cerca, y ver si deja que las modas queden en modas y pasen a tratamientos más de cercanía. La cocina crece no por imitar, sino por recrear el entor

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s